Analíticas

Mi perro vomita: qué es urgencia inmediata y qué aporta la analítica de sangre

Qué signos convierten un vómito en urgencia de minutos y qué miran el riñón, el hígado, el páncreas y el ionograma cuando un perro vomita de forma repetida.

Con un perro que vomita, lo primero no es la causa sino el reloj: hay signos que obligan a ir a la clínica ahora mismo, sobre todo las arcadas sin producir nada con el abdomen hinchado, la sangre en el vómito y el cachorro decaído. Si no aparece ninguno de ellos y tu perro está alerta y retiene el agua, el vómito aislado se valora en consulta, donde una analítica mira riñón, hígado, páncreas e iones.

Primero el reloj, después la causa

Un perro puede vomitar por algo banal o por algo que se resuelve en el quirófano, y desde el sofá las dos cosas se parecen más de lo que parece. Por eso la primera lectura no busca el motivo, sino decidir si esto se ve ahora, hoy o en la próxima cita. El bloque siguiente es la parte más importante de esta ficha.

Ir a la clínica ahora mismo, sin esperar a ver si se repite

Arcadas o intentos de vomitar sin llegar a producir nada, sobre todo con el abdomen hinchado, duro o tenso, salivación abundante e inquietud que no cesa. En un perro de raza grande y pecho profundo, y más si acaba de comer o de beber mucho, es una de las urgencias más graves que existen y se cuenta en minutos.

Abdomen duro, abultado o doloroso, o un perro que gruñe o se aparta al tocarle la barriga, o que adopta una postura de rezo con el pecho bajo y la grupa alta.

Sangre: sangre roja en el vómito, coágulos, aspecto de posos de café (sangre digerida), o heces negras y alquitranadas.

Abatimiento marcado: un perro que no se levanta, que no responde como siempre, que tiembla, se desorienta o se desmaya.

Encías pálidas, blancas o azuladas, respiración agitada en reposo, o pulso muy rápido.

Cachorro que vomita, en especial si está decaído, tiene diarrea, no ha completado la vacunación o lleva horas sin comer. En un cachorro la deshidratación y la bajada de azúcar van muy rápido.

Sospecha de cuerpo extraño: falta un juguete, un hueso, un calcetín, una pelota, un palo o un cordón, o has visto al perro tragar algo. Un hilo o una cuerda que asoma por la boca o por el ano no se tira nunca.

Sospecha de tóxico o de medicamento: anticongelante, raticida, caracolicida, uvas o pasas, chocolate, xilitol, cebolla, ibuprofeno, paracetamol, antidepresivos o cualquier fármaco humano. Lleva el envase a la clínica.

Vómitos repetidos: varios episodios en una hora, o vómitos que continúan más de un día, o que impiden retener el agua.

Contexto que agrava: golpe de calor, hembra que podría estar gestante o con un celo reciente, perro diabético o con una enfermedad crónica conocida, cirugía abdominal reciente, atropello o caída.

Llama a la clínica de camino para que te esperen. No le des medicamentos humanos ni intentes provocar el vómito por tu cuenta: con algunos productos eso causa más daño que el propio tóxico.

Lo que se valora en la próxima consulta

Si no aparece nada de lo anterior y tu perro está alerta, bebe, retiene el agua y sigue interesado en su entorno, el episodio se estudia con calma. Son los casos de vómito aislado, del perro que ha comido hierba o algo de la basura, del que vomita en el coche, o del que devuelve bilis alguna mañana. Pedir cita sigue siendo lo indicado, porque una serie de episodios que parecen menores puede dibujar un patrón.

Lo que conviene llevar apuntado, porque es lo que el veterinario va a preguntar:

  • Cuántos episodios, a qué hora y desde cuándo.
  • Qué aspecto tenía: comida reconocible, líquido claro, espuma blanca, bilis amarilla, restos oscuros.
  • Si hubo esfuerzo abdominal o salió sin esfuerzo justo después de comer.
  • Si come, bebe, retiene el agua, y cómo están las heces.
  • Acceso a basura, a plantas, a juguetes rotos, a la comida de otro animal, o cambios recientes de alimentación.
  • Medicamentos, antiparasitarios y vacunas recientes, con el nombre exacto.
  • Viajes en las últimas semanas, y si es un perro que sale al campo.
  • Un vídeo del episodio, si lo has podido grabar.

No ayunes a tu perro ni le cambies la comida por iniciativa propia antes de hablar con la clínica: esas pautas las fija tu veterinario según el caso, y Bon Poil no las da.

Qué aporta la analítica cuando un perro vomita

El vómito es un síntoma, no un órgano. Una analítica no sirve para ver el vómito, sirve para buscar detrás qué está fallando y, sobre todo, para medir las consecuencias de haber vomitado mucho.

BloqueLíneasQué busca el veterinario
RiñónCreatinina, urea, más la densidad urinaria de la misma visitaUn riñón que falla provoca náuseas, y a la vez vomitar mucho deshidrata y empeora esas mismas cifras. La orina separa las dos direcciones
Hígado y vías biliaresALT (GPT), fosfatasa alcalina, con bilirrubina y albúminaLas náuseas acompañan a muchas afectaciones hepáticas. Dos enzimas altas a la vez orientan distinto que una sola
PáncreasLipasa, con los métodos específicos tipo DGGR o cPLUna inflamación del páncreas es una causa frecuente de vómito con dolor abdominal, y se valora con el contexto y la ecografía, no con una cifra sola
Iones y azúcarPotasio, sodio, cloro, glucosaVomitar de forma repetida arrastra iones y agua. El potasio bajo quita fuerza muscular, y es lo que a menudo hay que corregir primero
HemogramaHematocrito, proteínas totales, glóbulos blancos, plaquetasMide el grado de deshidratación y busca una reacción inflamatoria o una pérdida de sangre

Dos cosas que conviene tener claras al leer ese informe. La primera es que en un vómito repetido el ionograma manda: aunque la causa no esté aún identificada, la pérdida de potasio y de agua es lo que hace que el perro esté peor cada hora, y se mide y se corrige antes de haber resuelto el porqué. La segunda es que la analítica no ve ciertas cosas. Un cuerpo extraño, una torsión de estómago o un bulto en el intestino no aparecen en ninguna línea: eso se ve con radiografía o con ecografía, y por eso un informe de sangre normal en un perro que sigue vomitando no es un resultado tranquilizador, sino un motivo para seguir mirando.

Lo que esta ficha no hace

Bon Poil traduce lo que mide cada línea del informe y la sitúa dentro del rango impreso por tu laboratorio. No emite diagnósticos: en España el diagnóstico está reservado a los veterinarios colegiados (Colegio Oficial de Veterinarios). No indicamos tratamiento, ni dosis, ni ayuno, ni dieta. Y ante los signos del bloque de alerta, esta ficha no es una alternativa a la consulta: es un motivo para salir hacia ella.

Las preguntas que conviene hacer

  1. Con lo que te he contado, ¿esto es un cuadro que se puede observar en casa o conviene ingresarlo?
  2. ¿Hace falta una radiografía o una ecografía además de la analítica?
  3. ¿Cómo están el potasio y la hidratación en este informe?
  4. ¿La lipasa justifica mirar el páncreas con una prueba específica?
  5. ¿Qué signos concretos deben hacer que vuelva a llamar esta misma noche?
  6. ¿Cuándo repetimos la analítica para ver si los iones se han recuperado?

Preguntas frecuentes

Mi perro vomita amarillo o bilis, ¿es grave?

El color amarillo indica bilis, que es lo que queda cuando el estómago está vacío, y por sí solo no dice la causa. Lo que cambia la prioridad no es el color sino el resto: si vomita bilis una vez por la mañana y luego come, bebe y está normal, es motivo de consulta sin prisa; si se repite, si está apagado o si el abdomen está tenso, se ve el mismo día.

Vomita espuma blanca, ¿qué significa?

La espuma blanca es saliva mezclada con jugo gástrico, y aparece tanto en una irritación leve del estómago como en un cuadro grave. La pregunta que importa es si sale algo o no: arcadas repetidas con espuma o sin nada, con el abdomen abultado y el perro inquieto, es una urgencia inmediata, sobre todo en razas grandes de pecho profundo.

Mi perro vomita sangre, ¿puedo esperar?

No. Sangre roja fresca, coágulos o un vómito con aspecto de posos de café, que es sangre digerida, son motivo de ir a la clínica ya. No esperes a ver si se repite y no le des nada por boca de camino.

Vomita la comida sin digerir poco después de comer, ¿es lo mismo?

No tiene el mismo significado y merece la pena describirlo con precisión en la consulta: comida reconocible expulsada enseguida, sin esfuerzo abdominal y a veces en forma de tubo, suele apuntar al esófago más que al estómago. Un vídeo con el móvil del momento del episodio ayuda al veterinario más de lo que parece.

Vomita y después bebe mucha agua de golpe, ¿está bien?

Beber mucho de golpe después de vomitar suele provocar otro vómito, y esa rueda deshidrata. La pauta de cómo ofrecer el agua la da tu veterinario según el caso, así que llámalo si los vómitos se repiten. Y si vomita cada vez que bebe, o lleva más de un día sin retener líquido, eso ya es motivo de consulta el mismo día.

Esta ficha explica y orienta. No constituye un diagnóstico y no sustituye una consulta veterinaria. Se publica en versión preliminar y se firmará en cuanto la valide un veterinario.

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