Analíticas

Plaquetas en el perro, valores de referencia, altas y bajas

Las plaquetas del perro: valores de referencia y por qué dependen del laboratorio, qué explora el veterinario si están altas o bajas y para qué sirve el frotis.

Las plaquetas son los fragmentos de la sangre que tapan las brechas de los vasos. En el perro los valores habituales se sitúan en torno a 186 a 545 ×10⁹/L según el laboratorio de diagnóstico veterinario de la Universidad de Cornell, pero es solo un orden de magnitud indicativo: únicamente vale el intervalo impreso en su informe, porque depende del analizador y del laboratorio. Un valor alto, la trombocitosis, suele ser reactivo y secundario a una inflamación, un sangrado reciente, una carencia de hierro o un tratamiento. Un valor bajo es muy a menudo falsamente bajo porque las plaquetas se agregan en el tubo, y lo que decide es la lectura del frotis sanguíneo al microscopio.

Qué miden las plaquetas

Las plaquetas, o trombocitos, son los elementos más pequeños de la sangre. No son células completas sino fragmentos desprendidos de células muy grandes de la médula ósea, los megacariocitos, y su función es tapar las brechas de los vasos agregándose en el lugar. En el informe aparecen como PLT, plaquetas o trombocitos, contadas en 10⁹ por litro o en 10³ por microlitro, dos formas de escribir el mismo número. El analizador suele añadir el volumen plaquetario medio (VPM o MPV) y el plaquetocrito (PCT), es decir el tamaño de las plaquetas y la parte de la sangre que ocupan: cuando el recuento sorprende, esos dos datos pesan tanto como él.

Los valores de referencia en el perro, y por qué solo vale el del laboratorio

En el perro los valores habituales se sitúan en torno a 186 a 545 ×10⁹/L según el laboratorio de diagnóstico veterinario de la Universidad de Cornell. Es un orden de magnitud indicativo y nada más: cada laboratorio fija sus propios límites según su analizador y su método, y solo el intervalo impreso junto al resultado en su informe dice si el valor de su perro está dentro o fuera.

En el gato el mismo laboratorio da alrededor de 195 a 624 ×10⁹/L, y las fuentes divergen claramente, porque otro laboratorio recoge 306 a 517. Esa distancia entre dos laboratorios serios muestra por qué un resultado no se juzga contra un valor normal encontrado en internet.

Qué explora el veterinario cuando el valor sale del intervalo

Por encima del límite alto se habla de trombocitosis, y es la situación más buscada. En la gran mayoría de los casos es reactiva, es decir secundaria a algo distinto de las plaquetas mismas. El recuento sube en una inflamación o una infección, tras un sangrado reciente, en caso de carencia de hierro, después de un esfuerzo o un estrés, bajo corticoides y tras la extirpación del bazo. La trombocitosis primaria, ligada a la médula ósea misma, es poco frecuente. El veterinario no ataca por tanto la cifra, busca lo que la ha hecho subir: el resto del hemograma, el hierro, los marcadores de inflamación, los tratamientos en curso y lo ocurrido en los días previos. Una plaqueta alta rara vez es el problema en sí, es una señal que remite a otro sitio.

Por debajo del límite bajo se habla de trombocitopenia, y la primera pregunta no es la causa sino si la cifra es real, asunto del apartado siguiente. Una vez confirmado el recuento bajo, se repasan cuatro mecanismos: producción insuficiente por la médula ósea, destrucción de las plaquetas por el sistema inmunitario, consumo excesivo en un sangrado o en una coagulación generalizada, y secuestro en el bazo. En paralelo el veterinario valora los glóbulos rojos y blancos, busca sangrados en piel y mucosas, tiene en cuenta las garrapatas y los medicamentos recibidos, y a menudo completa con pruebas de coagulación y una ecografía del abdomen.

El frotis sanguíneo, lo que el analizador falla y el ojo humano ve

Un recuento plaquetario bajo es falsamente bajo mucho más a menudo de lo que es realmente bajo. Las plaquetas se agregan solas en el tubo de extracción, en pequeños cúmulos que el analizador no cuenta como plaquetas aisladas: la cifra mostrada se hunde cuando no ocurre nada. Por eso una extensión de sangre, el frotis, se examina al microscopio por un técnico o un veterinario, que ve los cúmulos, estima el número real y juzga el tamaño de las plaquetas. Esa lectura es la que decide, y es lo primero que hay que comprobar ante una cifra baja, antes de cualquier preocupación y de cualquier otra prueba.

En el gato la trampa es todavía más marcada. Sus plaquetas son grandes, hasta solaparse en tamaño con los glóbulos rojos, y se agregan con mucha facilidad: una trombocitopenia felina medida por el analizador debe confirmarse siempre en el frotis antes de interpretarse.

Lo que este valor no dice por sí solo

Un recuento bajo no dice por sí solo nada del riesgo de sangrar. En el Cavalier King Charles la macrotrombocitopenia hereditaria es frecuente y benigna: las plaquetas son pocas pero claramente más grandes, la masa plaquetaria total sigue siendo normal y el perro está perfectamente sano. El frotis y el volumen plaquetario medio hacen reconocible ese falso positivo clásico. Las plaquetas informan además solo de una parte de la coagulación, y un recuento normal no garantiza que la sangre coagule bien. Solo el veterinario colegiado que examina a su perro puede relacionar esta cifra con lo que observa.

Cuándo acudir sin esperar

Pequeñas manchas rojas o violáceas en el vientre, las encías o el blanco del ojo, moratones aparecidos sin golpe, sangrado de nariz, sangre en la orina o en las heces, heces negras y alquitranadas, encías muy pálidas, cansancio brusco, negativa a levantarse, ahogo al mínimo esfuerzo, o un sangrado que no se detiene tras una herida o una cirugía: acuda el mismo día a un veterinario colegiado, sin esperar el resultado de un análisis.

Las preguntas que conviene hacer a su veterinario

  1. ¿Cuál es el intervalo de referencia de su laboratorio y cuánto se aparta el valor?
  2. ¿Se ha leído el frotis sanguíneo al microscopio y había cúmulos de plaquetas?
  3. Si las plaquetas están altas, ¿qué puede haberlas hecho subir?
  4. ¿La raza de mi perro o sus tratamientos pueden explicar esta cifra?
  5. ¿Qué control propone, con qué plazo y qué pruebas después?

Preguntas frecuentes

¿Cuáles son los valores normales de plaquetas en el perro?

En el perro los valores habituales se sitúan en torno a 186 a 545 ×10⁹/L según el laboratorio de diagnóstico veterinario de la Universidad de Cornell. Ese orden de magnitud es indicativo y no sustituye al intervalo impreso en su informe, el único válido porque depende del analizador, del método y de la población de referencia del laboratorio. Dos laboratorios pueden por tanto calificar de forma distinta el mismo resultado. En el gato las fuentes divergen claramente, de 195 a 624 ×10⁹/L en uno y de 306 a 517 en otro, lo que invita a desconfiar de cualquier valor normal genérico.

¿Qué significan las plaquetas altas en el perro?

Un aumento del recuento se llama trombocitosis y en la gran mayoría de los casos es reactivo, es decir secundario a otra cosa. Las plaquetas suben en una inflamación o una infección, tras un sangrado reciente, en caso de carencia de hierro, después de un esfuerzo o un estrés, bajo corticoides o tras la extirpación del bazo. La trombocitosis primaria, ligada a la médula ósea, es poco frecuente. El veterinario busca por tanto lo que ha hecho subir la cifra en vez de tratar la cifra, releyendo el resto del hemograma y el contexto de los días previos.

Mi perro tiene las plaquetas bajas, ¿debo preocuparme?

Lo primero que hay que comprobar no es la causa sino la cifra. Las plaquetas se agregan con facilidad en el tubo de extracción y el analizador las cuenta mal, lo que da una falsa trombocitopenia, situación frecuente. La lectura del frotis sanguíneo al microscopio muestra esos cúmulos y permite estimar el número real. Si el recuento bajo se confirma, el veterinario explora una producción insuficiente de la médula, una destrucción inmunitaria, un consumo en un sangrado o en una coagulación generalizada, o un secuestro en el bazo.

¿Por qué el veterinario pide un frotis sanguíneo para las plaquetas?

Porque el analizador cuenta partículas según su tamaño y se equivoca cuando las plaquetas están agregadas o son inusualmente grandes. En el frotis un ojo humano ve los cúmulos, estima el número real y juzga el tamaño, algo que ninguna cifra del analizador aporta. Así se reconocen la falsa trombocitopenia, muy frecuente en el gato cuyas plaquetas son grandes, y la macrotrombocitopenia hereditaria benigna del Cavalier King Charles, en la que las plaquetas son pocas pero grandes en un perro sano. El frotis evita por tanto preocuparse por una cifra que no existe.

Esta ficha explica y orienta. No constituye un diagnóstico y no sustituye una consulta veterinaria. Se publica en versión preliminar y se firmará en cuanto la valide un veterinario.

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